Dosier temático: Migraciones contemporáneas
Personas son invitadas, convocadas e incluso (con incómoda frecuencia) capturadas para construir las ciudades y sus cosas, para luchar, matar y morir salvaguardando territorios y mundos amenazados, para poblar y explorar lugares que serán inventados después de invasiones… Personas huyen de lugares invadidos… Personas huyen de la persecución por sus ideas, por su ancestralidad, por sus creencias… Personas huyen del hambre y la sed, la peste, la guerra… Esto desde que se tiene noticia del mundo. Si hay flujos poblacionales que atraviesan el planeta a lo largo de toda la memoria humana que en él se inscribe, vale la pena preguntarse, ahora, cómo se articulan esas rutas migratorias a los imperativos del sistema-mundo neoliberal (Immanuel Wallerstein).
Si la riqueza de las naciones modernas se remonta a genocidios colosales perpetrados en todos los continentes, hasta los días de hoy esa violencia fundacional no ha cesado de posibilitar la diseminación del capitalismo y sus diversos despliegues socializantes. Ese modo de vida – y de muerte –, impuesto a sangre y fuego desde el siglo XVI, resuena con vitalidad restaurada en la cotidianeidad universalizada de la vida para el consumo (Zygmunt Bauman) y para el trabajo (Byung-Chul Han) y, cada vez más, para la supervivencia. Hay algo que se repite y prolifera: siempre se necesita más riqueza. La cultura capitalista instaura el principio del crecimiento continuo, canceroso para sí misma (Claude Lévi-Strauss).
Nuevos territorios, nuevas necesidades, nuevas formas de explotación: el ritmo de actualización del sistema es el de la guerra (Werner Sombart) y del siempre renovado imperialismo (Rosa Luxemburgo). La violencia en el capitalismo es, por tanto, un atributo sine qua non. Esta violencia transita por el planeta en dinámicas migratorias siempre perversas, bien sea explicitando los límites semánticos (políticos) de los derechos supuestamente universales (Hannah Arendt), o bien refundando nuevos estatutos de matabilidad (Giorgio Agamben) o bien potenciando en algunos, otros, nuevas formas de explotación (Abdelmalek Sayad). Esos otros, el enemigo vital de la comunidad política (Carl Schmitt), son indispensables para el régimen de superexplotación neoliberal planetaria, disponibles para el trabajo de plataforma, vaciados de derechos, para el consumo continuo a crédito y, eventualmente, para convocatorias en conflictos armados, legales o no. En la guerra civil mundial que el neoliberalismo pone en marcha (Pierre Dardot & Christian Laval), los migrantes están a la intemperie, son los indeseables (Michel Agier), siempre allí para que todo funcione: el trabajo, el consumo, la guerra, el crédito, la policía, el odio, la democracia. Contra esta figura, en especial, invierte el fascismo contemporáneo (Vladimir Safatle), actualizándose constantemente.
En medio a la continua precarización de las condiciones de trabajo y supervivencia, los flujos migratorios se configuran, en el imaginario cotidiano, como una de las principales fuentes del problema. Con esto, se desvía el foco del fundamento político de la catastrófica actualidad capitalista: la lógica neoliberal, que siempre tiene por objetivo el lucro máximo, en detrimento de la vida, ya sea del planeta o de los trabajadores, explotados al límite de la supervivencia, de preferencia voluntariamente. Existe una imbricación intrínseca entre los flujos poblacionales y las dinámicas económicas; sin embargo, con el capitalismo, esta imbricación adquiere urgencia y gravedad.
A lo largo de la violenta historia del capitalismo, las migraciones han acompañado el interés económico, siendo bienvenidas en los países que tradicionalmente reciben migrantes, garantizando la realización de trabajos que la población nativa se niega a realizar. En muchas ocasiones, la emigración es forzada, o fuertemente incentivada, de modo que grandes contingentes de migrantes sirvan como mano de obra barata en el país de llegada. En todo caso, como observó Abdelmalek Sayad, la imagen del inmigrante es desprovista de su complejidad existencial, silenciada en esa simplificación generalizada. En este sentido, la cuestión de las migraciones describe y explicita trayectorias histórico-políticas que interrogan contundentemente la presupuesta territorialidad jurídica del Estado-nación.
Profundizando en la problematización, Sayad descortina el reduccionismo lógico que resumía en el inmigrante la conveniente figura de alguien en estancia temporal en otro país, meramente como fuerza de trabajo circunstancial, económicamente útil a la sociedad que lo recibe. Se vuelve indeseable (Agier) y, a menudo, matable (Agamben) cuando ya no sirve más al mundo del trabajo, el migrante empieza a circular por los puntos ciegos de las sociedades, sin pertenecer ya al lugar de donde vino ni, nunca, al lugar de destino. Esta sombra de indistinción que abraza al inmigrante sin utilidad, en un lugar donde ya no es bienvenido, lo deja a la intemperie social y jurídica.
Se propone, así, en esta edición de la Revista Tensiones Mundiales, pensar la cuestión de las migraciones como fenómeno singularmente configurado en la modernidad desde su imbricación con el capitalismo: los inmigrantes son los verdaderos proletarios de un capitalismo globalizado (Safatle). Una mano de obra superexplotada y barata, indispensable para el funcionamiento del capitalismo. Desde el régimen esclavista hasta la posindustrialización de plataforma, el capitalismo no cesa de actualizarse, multiplicando los flujos poblacionales disponibles para la explotación en cualquier lugar. Lejos de ser lo que sobra, esta población restante de un pueblo es precisamente lo que el Estado-nación produce todo el tiempo: el sujeto matable. Sin él, no hay capitalismo sostenible.
Esta convocatoria se desarrolla en el ámbito de la investigación “Cartografía institucional de las dinámicas migratorias en Ceará”, en curso desde 2023, financiada por la Fundação Cearense de Apoio ao Desenvolvimento Científico e Tecnológico y realizada en el Observatorio de las Nacionalidades de la Universidad Estadual de Ceará. Para integrar este número de Tensiones Mundiales, invitamos a las investigadoras e investigadores interesados en esta propuesta temática a enviar artículos y ensayos, preferentemente guiados por alguno de los siguientes ejes:
- Dinámicas migratorias en Ceará
- Teorías de la migración y el refugio
- Neoliberalismo y precarización del trabajo migrante
- Discurso xenófobo en las redes sociales y cultura del odio hacia el extranjero
- Representación de migrantes y refugiados en el cine y la literatura
- Estereotipos mediáticos sobre migrantes y refugiados (amenaza o víctimas)
- Políticas públicas para la integración de migrantes
- La expansión capitalista y la expulsión de poblaciones de sus territorios
- Migraciones en América Latina y el Caribe
- Flujos migratorios internos en Brasil
- Trato penal a apátridas, refugiados y migrantes
- Acuerdos, tratados y organizaciones internacionales
- Guerras y migración
- Refugiados climáticos
- Mujeres y niños migrantes
- Trata de personas
- La cuestión de las migraciones en diferentes contextos geopolíticos contemporáneos
También aceptaremos reseñas de libros publicados durante los últimos dos años y traducciones inéditas para portugués de textos de reconocida relevancia en los estudios sobre migraciones. Los trabajos deben enviarse en portugués, inglés o español a través del sistema online de la Revista Tensiones Mundiales hasta el 30 de abril de 2026. Los archivos enviados para este dossier temático deben ser identificados con el código [#TMMIGRA] en su título, así como seguir las directrices para autores.
Sistema online de Tensiones Mundiales:
https://revistas.uece.br/index.php/tensoesmundiais
Directrices de Tensiones Mundiales para autores:
https://revistas.uece.br/index.php/tensoesmundiais/about/submissions
Editores de este dossier temático:
Natalia Monzón Montebello
Denise Cristina Bomtempo
Leila Passos Bezerra
Marcílio Medeiros Silva
marcilio.medeiros@aluno.uece.br
Érica Sales Chaves
